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Bienvenidos al Sitio de la Sociedad Rural Reconquista

85° EXPOSICIÓN RURAL 2019 DE RECONQUISTA
16° FORO GANADERO y 17° EXPOSICIÓN REGIONAL

 

  • Preparate para la Expo 2019.-

  • Fecha confirmada del 29 de Julio al 5 de Agosto de 2019.-

 

Esta zona del norte santafesino tiene condiciones muy interesantes para engordar novillos, con un manejo inteligente del agua, porque se alternan inundaciones y sequías.

 

A veces el tiempo arregla las cosas. Otras veces, simplemente, las cosas pasan al olvido sin que nada se haya arreglado. Es lo que está pasando con los Bajos Submeridionales, que padecieron más de 600 milímetros de lluvia entre el fin de diciembre y enero.

 

La enorme planicie de más de 3 millones de hectáreas, más de la mitad en el centro norte de Santa Fe y el resto repartido entre el este de Santiago del Estero y el sudeste del Chaco, sigue anegada.

 

La parte santafesina es la que está ahora más complicada, porque es hacia donde discurren las aguas siguiendo la pendiente natural hacia el río Paraná. Allí quedan encajonadas, sin poder descargar. Secuela de poblaciones aisladas, caminos cortados e imposibilidad absoluta de trasladar ganado, la única actividad que se puede desarrollar en esa geografía.

 

Los Bajos Submeridionales tienen un extraordinario potencial forrajero. Según Alberto Gorleri, productor y empresario frigorífico, que hace muchos años maneja una explotación ganadera en la región, sostiene que manejando el agua se puede lograr un engorde excelente, con una receptividad de más de un novillo por hectárea. Y a un costo muy bajo. Pero sin manejo del agua todo es una quimera.

 

Hace pocas semanas, Gastón Neffen, en el suplemento Región Centro de Clarín Rural, planteaba que comprender las características de esta región, en la que se alternan inundaciones y sequías, es clave para planificar una gestión integral de los recursos hídricos que permita a los productores y pobladores atravesar mejor los dos escenarios que se alternan de modo recurrente: inundación y crítica falta de agua.

 

 

Gastón hacía referencia a un artículo de Maria Fabiana Navarro, del Instituto de Investigación de Suelos del INTA. La especialista explica que el sistema de los bajos, en los que el agua escurre lentamente, no está capacitado para drenar los más de 600 milímetros que se acumularon en pocas semanas.

 

“En primer lugar –recuerda- porque el relieve regional está constituido por dos dorsales paralelas, una occidental que limita con Córdoba y Santiago del Etero, y otra oriental que impide el desagûe natural hacia el Paraná”.

 

 

Gorleri, desde su visión de productor, sostiene que es imperioso retomar las obras que en algún momento se iniciaron, pero nunca se terminaron. “Muchos canales están todavía, pero abandonados. Hace falta limpiarlos, terminarlos, modificar otros que se hicieron sin plan alguno –muchas veces por productores y pobladores desesperados por el aislamiento—y poner orden en el manejo de la cuenca. Es una pena que la provincia haya abandonado esas obras", insiste.

 

“No es una zona para hacer agricultura y nadie está proponiendo obras para eso”, remarca Gorleri. Pero el potencial ganadero es gigantesco y hoy está totalmente trabado. Piensa que podría ser una excelente zona de recría para los terneros que bajan del norte a terminarse en los feedlots del sur de Santa Fe.

 

“Estamos necesitando campos de recría y aquí los tendríamos. Yo he terminado cientos de novillos excelentes cuando medianamente podemos manejarnos”, concluyó el productor.

Fuente: Clarín