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Bienvenidos al Sitio de la Sociedad Rural Reconquista

84° EXPOSICIÓN RURAL 2018 DE RECONQUISTA
15° FORO GANADERO y 16° EXPOSICIÓN REGIONAL

 

  • Preparate para la Expo 2018.-

  • Fecha confirmada del 30 de Julio al 6 de Agosto de 2018.-

 

 

 

 Quede tranquilo, porque... ¡el agua no se va a terminar jamás, y habrá agua por los siglos de los siglos, hasta el fin de los tiempos! Agua es todo lo que rodea a los seres vivientes, la que se ve y la que es invisible.

 

 

 

El agua es un recurso natural que todos conocen y utilizan, porque es imprescindible para los organismos vivos. Cada segundo, minuto, hora y día, se utiliza agua sin cesar. Porque hay agua en el aire que se respira, porque es el vapor que está en el ambiente. El agua está en el mar, los ríos y lagos; está en el hielo, la lluvia, los arroyos, la nieve y los glaciares.

En la atmósfera, y con la ayuda del aire y del sol, el vapor de agua se convierte en humedad, niebla, neblina, rocío, escarcha y nubes. Y como nieve sobre las montañas. Es que  junto a la tierra, el aire y el sol, el agua forma parte de los cuatro elementos naturales básicos que hacen posible la vida en el planeta Tierra. Por ello, hablar de que se va a terminar el agua en el mundo, es como creer que se va a apagar el sol, que desaparecerá el aire y que la Tierra se desertizará en toda su superficie, y eso... ¡jamás ocurrirá!

 

  El cuerpo humano  está compuesto en promedio por 65 % de agua, donde la sangre tiene de 80 % a 90 % de agua, los músculos, alrededor de 75 % de agua. Además, se necesita tomar al menos 8 vasos de agua al día para que el cuerpo humano sea saludable. El ciclo del agua es importante porque si lloviera continuamente y no hubiera evaporación, todos los organismos morirían ahogados.

  El agua es un componente de la naturaleza que está presente en la Tierra desde hace más de 3.000.000.000 de años, ocupando tres cuartas partes de la superficie del planeta. Su naturaleza se compone de tres átomos: dos de hidrógeno y uno de oxígeno, que unidos entre si forman una molécula de agua, H2O, la unidad mínima en que ésta se puede encontrar. La forma en que estas moléculas se unen entre sí, determinará la forma en que se encuentra el agua en el planeta tierra: como líquidos, en lluvias, ríos, y océanos;  como sólidos, en témpanos, glaciares, nieves y granizadas, o como gas, en las nubes.

 

  Gran parte del agua existente en el mundo, alrededor del 98 % corresponde a agua salada que se encuentra en mares y océanos. Por su parte,  el agua dulce en un 69 %  está en glaciares y nieves eternas, un 30 % está constituido por agua subterráneas y una cantidad del orden del 1 % se encuentra en forma de ríos y lagos. Ello implica que el agua disponible para la humanidad y todo ser vivo, significa millones y millones de kilómetros cúbicos de tan vital elemento.

   En la atmósfera, y con la ayuda del aire y del sol, el vapor de agua se convierte en humedad, niebla, neblina, rocío, escarcha y nubes. Y como nieve sobre las montañas, o como lluvia o granizo en los valles y llanuras, el agua se escurre, desliza o se filtra en la tierra, donde la reciben los ríos, y éstos la conducen al mar. Los océanos retienen la sal que el agua extrajo del suelo, la tierra y las rocas que se encontraban en los lugares por donde pasa el río, de modo que los mares la envían a la atmósfera evaporada y pura.

 

  Desde la atmósfera, el agua cae como lluvia sobre los campos, nutre las cosechas  y corre por los troncos, ramas de las plantas y árboles, llenándolos de flores. Al encontrar grietas en las rocas y en el suelo, el agua penetra hacia adentro de la tierra, formando ríos subterráneos, llamados napas, que llenan los pozos, a veces sale en pequeñas cascadas o manantiales. A todo este proceso se le llama ciclo del agua, o ciclo hidrológico,  gracias al cual se garantiza la perpetuidad del agua sobre la faz de la tierra.  

El agua que se bebe y utiliza ahora, es la que se viene usando desde hace millones de años. Se ha conservado casi sin cambios tanto en cantidad y presentación, desde que se formó la Tierra. El agua se presenta en tres estados: líquido, gaseoso (vapor) y sólido (hielo),  se recicla constantemente, es decir, se limpia y se renueva trabajando con el sol, la tierra y el aire, para mantener el equilibrio en la Naturaleza. La interminable circulación del agua en este planeta, asegura la perpetuidad de su existencia.

 

  El agua está en movimiento constante, se almacena en los océanos, lagos, ríos, arroyos, cuencas, y en el subsuelo, configurando fuentes de aguas superficiales, y de aguas subterráneas. El sol calienta el agua superficial de la Tierra, produciendo la evaporación que la convierte en gas. Este vapor de agua se eleva hacia la atmósfera donde se enfría, produciéndose la condensación, que origina las nubes. Así se forman pequeñas gotas, que se juntan y crecen hasta que se vuelven demasiado pesadas y regresan a la tierra como precipitación en forma de lluvia, nieve o granizo, pero siempre es agua.

  A medida que cae la lluvia, parte del agua precipitada se evapora directamente hacia la atmósfera o es interceptada por los seres vivientes. La que sobra, ingresa a la tierra a través de un proceso que se llama infiltración, formando las napas subterráneas. Si la precipitación continúa cayendo hasta que la tierra se satura, el excedente pasa a formar parte de las aguas superficiales.Tanto esas aguas  como las subterráneas, finalmente van a dar a arroyos, ríos, lagos, lagunas, mares y océanos, donde el ciclo comienza nuevamente, y así en forma indefinida. Este eterno proceso de la Naturaleza, es lo que garantiza que habrá agua para siempre en el planeta Tierra. (FUENTES: Diversas notas leídas en páginas de Internet)

 

Fuente: SEPER Noticias