• exporural2018.jpg
  • New Project (5).jpg
  • New Project (6).jpg
  • New Project (7).jpg
  • New Project (8).jpg
  • New Project (9).jpg
  • New Project (10).jpg
  • New Project (11).jpg
  • New Project (12).jpg
  • New Project (13).jpg
  • New Project (14).jpg
  • New Project (15).jpg
  • PLaca dos.jpg
  • placa tres.jpg
  • ruralfinal.jpg

Bienvenidos al Sitio de la Sociedad Rural Reconquista

84° EXPOSICIÓN RURAL 2018 DE RECONQUISTA
15° FORO GANADERO y 16° EXPOSICIÓN REGIONAL

 

  • Preparate para la Expo 2018.-

  • Fecha confirmada del 30 de Julio al 6 de Agosto de 2018.-

 

Casi un año después del hallazgo de una pezuña de vaca dentro de un alimento para el ganado, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la grave irregularidad e identificó a los supuestos responsables.

La Argentina es uno de los pocos países productores de carne que permanece a salvo de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE) o “mal de las vacas locas”. Esa enfermedad se originó a partir de bovinos que eran alimentados con harinas de origen animal. Esa suerte de “canibalismo” está totalmente prohibido en el país. 

Este caso es importante no solo porque reveló falencias en el sistema de control de los alimentos que se dan a los vacunos. El episodio de “la pezuña” también resultaría clave para romper con algunas complicidades dentro del propio Senasa, ya que directivos de segunda línea del organismo habrían colaborado para “cajonear” el expediente. Un artículo de Clarín, el 24 de mayo, puso en evidencia la maniobra. A partir de allí, la presidenta del Senasa, Diana Guillén, intervino para activar la investigación, que ahora entró en sus tramos finales. 

La historia comenzó en setiembre de 2014, cuando el productor Juan Capózzolo, con campos en Chaco, investigaba la muerte de unos terneros. Revisando un suplemento se topó con la extraña pezuña. El producto había sido elaborado por Lomas del Sol SRL, una firma de Rosario que produce fórmulas para todo tipo de ganado. La bolsa de 25 kilos de “Mineral Vaca de Cría con fósforo al 6%” se vendía bajo la marca “Neo-Pentamix”, inscripta por el dueño de la firma, Amaro Etienot.

Tras un pedido de acceso a la información presentado por Clarín, el Senasa informó que los “presuntos infractores” son Biomix SRL y Lomas del Sol SRL. Además se investiga a la Unión Agrícola de Avellaneda, la cooperativa que vendió el alimento a Capózzolo. 

Oficialmente se confirmó así la versión de una fuente anónima que indicó que el cuestionado alimento no se había fabricado en realidad en Lomas del Sol sino que había sido elaborado en Biomix SRL, planta de Monte Vera que pertenece a Raúl Cristalli. Esa tercerización habría violado múltiples normas sanitarias y de habilitaciones. La investigación de Senasa ingresó ahora en la etapa de descargos, pero luego deberían aplicarse sanciones que pueden ir desde multas hasta la clausura. 

Fuentes del Senasa también admitieron que se investiga la posible complicidad de funcionarios del organismo. La mayor parte de la línea técnica actuó al principio con rapidez y eficiencia, pues tomó muestras, realizó inspecciones e interdictó el alimento sospechoso. Luego el laboratorio confirmó la presencia de “fragmentos óseos parcialmente calcinados”. Pero en febrero todo ingresó en una nebulosa. Según el informante, habría habido un supuesto soborno de 40.000 pesos.

Cuando Clarín publicó el caso, el fabricante Etienot lanzó cartas documento que rechazaban “las mendaces imputaciones vertidas en la nota periodística”. También intentó descalificar personalmente al productor afectado. “Quienes tenemos confianza en nuestro correcto proceder debemos denunciar las irregularidades asumiendo nuestro deber como ciudadanos”, le contestó ayer Capózzolo.

 

Fuente: http://www.ieco.clarin.com/economia/senasa-control-vaca_loca_0_1438656579.html